El ganado vacuno se encuentra alojado en naves perfectamente ventiladas de manera natural, divididas en cuadras de 200 m2 techadas en un 70 % de su superficie. Todas las cuadras están unidas por una pasillo de servicio donde se encuentra la manga de manejo para llevar a cabo tratamientos, clasificaciones, carga y descarga... En cada cuadra hay la suficiente cantidad de metros lineales de alimentación divididos en forraje y pienso, además de disponer de bebedero independiente en cada una de ellas. Las cuadras se desinfectan regularmente y siempre que se quedan vacías antes de que entren nuevos animales. Los animales entran jóvenes y con un tamaño pequeño, y en el momento que se acondicionan al clima, instalaciones, manejo etc, se clasifican por sexo y tamaño, dejando las cuadras prácticamente preparadas hasta el día que se cargan para su sacrificio, evitando mover los animales y mezclarlos de una cuadra con los de otra.



Los animales son supervisados a diario por un veterinario que es quien toma las decisiones referentes a tratamientos veterinarios, reduciendo el uso de antibióticos todo lo posible y cumpliendo siempre los periodos de supresión de los medicamentos. La alimentación consta de un pienso fabricado por nosotros en nuestro molino con cereales totalmente naturales y forraje también natural de cereales de secano, consiguiendo así la máxima calidad y cuidando exhaustivamente la conservación tanto de las materias primas como del pienso final.